THERA

Kurt Folch

Thera es el antiguo nombre de una isla semicircular en el Egeo, uno de varios vestigios de una inmensa caldera volcánica en medio del mar. Su última explosión, hace ya más de tres mil años, fue registrada por varias culturas y es fuente de especulaciones históricas y mitos, entre ellos el de la Atlántida de Platón. Aunque las referencias a lo anterior son tenues, los poemas de este libro exploran un territorio similar. La memoria semeja aquí un erial: no una tierra estéril, sino un terreno donde los recuerdos más áridos, paradójicamente, perduran y nos interrogan desde el pasado, como formaciones rocosas diseminadas por el paisaje. Hay intimaciones de una antigua catástrofe —de una magnitud muy distinta a la de la isla griega, por cierto—, restos dispersos de una relación personal, enigmáticas imágenes asediadas por una tragedia inevitable. Y es una desconfianza radical en la palabra la que permite a su escritura abordar con intensidad poética las ambigüedades de la experiencia y su representación. Oportunamente reeditado, Thera es un libro fundamental de la poesía chilena reciente.

 

Andrés Anwandter

¿Contra quién lucha quien escribe poemas? ¿Contra el silencio, contra la página en blanco, contra los abismos? Nada de eso. Lucha contra ese ser impenitente que lo habita y que acostumbra a irrumpir en las tertulias de amigos, para hablar de versos, de lecturas que estallan como granadas dentro de su cabeza, de individuos distantes que le susurran imágenes electrizantes, mientras bebe un sorbo de café, sentado en el borde de la cama. Lucha también contra ese ser vanidoso que lo empuja a escribir una trama original sobre la esponja del silencio y, que lo hace desechar, avergonzado, lo que ha garabateado un montón de veces. Estas luchas pueden durar largos días o semanas, muchas semanas. Hasta que de pronto, quien escribe, imperceptiblemente, casi sin darse cuenta de que el impertinente y el vanidoso se han dormido, comienza a proferir una jota, un como seguido de ritmos accidentales, una trenza de palabras: “Allí/ leemos con los dedos la luz/ y escribimos con cuidado/ como quien se hunde en la hoja/ de un cuchillo/ o una espada/ al amanecer.” Entonces, saludamos a quien escribe libre de sus sombras. 

Verónica Jimenez

Kurt Folch

Viña de Mar, 1970

Como poeta ha publicado Viaje nocturno (1996), Thera (2002), Paisaje lunar (2010), Líquenes (2014) y la plaquette La dormida (2014). Como traductor ha publicado Las alegres casadas de Windsor de William Shakespeare (2002), Secciones eternas de Tom Raworth (2011), George Oppen, poesía ensayo y entrevistas (2012) y Chomey en Toyama de Basil Bunting (2017). Ejerce como docente de literatura en la Universidad Diego Portales. 

Especificaciones:
16 × 23,5 cm
56 pp.

Tapa impresa en off set

con  blanco cubriente

sobre cartulina kraft

con relieve seco.

Encuadernación rústica

ISBN: 978-956-9147-33-3

Colección Martillo

Reediciones

Pez Espiral, 2018